1. La S.A.S. Patrimonial como Vehículo de Control de Flujos y Diferimiento
Cuando una familia de alto patrimonio concentra sus inversiones locales en una persona natural, queda expuesta a la tributación en tiempo real bajo tasas progresivas que, con la Ley 2277 de 2022, pueden llegar hasta el 39% en rentas ordinarias.
La estrategia consiste en aportar el portafolio a una Sociedad por Acciones Simplificada (S.A.S.). Al hacerlo, se separan los ingresos del portafolio de la cabeza de la persona natural.
• Mecánica Fiscal: La S.A.S. recibe los rendimientos del portafolio y tributa a la tarifa corporativa (35%, según el Art. 240 ET). Sin embargo, el segundo nivel de tributación —el impuesto a los dividendos para el accionista persona natural (hasta el 20%, según el Art. 242 ET)— queda en suspenso (diferido). Solo se causa si la asamblea decide repartir las utilidades. Si la S.A.S. capitaliza o reinvierte esos flujos en el portafolio, el accionista logra un diferimiento legítimo indefinido de ese 20%.
• Soporte Normativo: Artículos 27 numeral 1 y 30 del Estatuto Tributario, el cual consagra que el ingreso por dividendos solo se entiende "realizado" para el accionista cuando sean abonados en cuenta en calidad de exigibles.
Recordemos que el hecho generador del impuesto a los dividendos no es la obtención de la utilidad por parte de la sociedad, sino el acto jurídico mediante el cual la Asamblea de Accionistas decreta su distribución. Sin decreto de reparto, no hay ingreso fiscal para el socio, blindando así la estrategia de diferimiento.
2. El Régimen CHC para Portafolios e Inversiones en el Exterior
Para portafolios offshore (acciones en EE.UU., fondos globales, etc.), la S.A.S. ordinaria es ineficiente por la doble tributación internacional, en ests casos se pude evaluar el uso del Régimen de Compañías Holding Colombianas (CHC).
• Mecánica Fiscal: Se constituye una S.A.S. en Colombia que opta por el Régimen CHC. Esta entidad centraliza la titularidad de las inversiones internacionales, aquí los dividendos que la CHC recibe de sociedades no residentes y la utilidad por la venta de esas acciones extranjeras son rentas exentas del impuesto sobre la renta en Colombia.
• Soporte Normativo: Artículos 894 al 898 del Estatuto Tributario (introducidos originalmente por la Ley 1943/2018 y ratificados por la Ley 2010/2019 y la Ley 2277/2022). Particularmente, el Art. 895 consagra la exención de los dividendos, y el Art. 896 la exención de la ganancia ocasional. La DIAN ha expreso que las rentas exentas a nivel de la CHC mantienen ese beneficio, y que el impuesto en Colombia solo se causa en un único nivel: cuando la CHC le distribuye dividendos al residente colombiano. En este sentido si la CHC recibe dividendos de Apple en EE.UU. y decide usar esos mismos recursos para comprar acciones de Microsoft, el impacto fiscal en Colombia es del 0% durante todo el tiempo que se reinvierta el capital.
La Barrera de Contención: El Propósito de Negocios y la Cláusula Antiabuso
Ahora, estas estrategias no pueden ejecutarse mediante sociedades "de papel", la DIAN ha profundizado sus auditorías aplicando la Cláusula General Antiabuso (Artículo 869 ET).
Para que el diferimiento en la S.A.S. o el beneficio de la CHC sean viables, el Decreto 598 de 2020 (reglamentario del régimen CHC) y la doctrina de la DIAN exigen Sustancia Económica.
Para cumplir con esta sustancia, la estructura debe contar con:
1. Recursos humanos y materiales: Al menos tres (3) empleados directos en Colombia.
2. Dirección real: La toma de decisiones estratégicas (reuniones de junta directiva, actas, gestión del portafolio) debe realizarse demostrablemente en territorio colombiano.
3. Razón comercial válida: La creación del vehículo debe justificarse en la centralización de riesgos patrimoniales, protocolos de sucesión familiar o consolidación de management, y no como un mero "artificio" para evitar impuestos.
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